martes 20 de noviembre de 2007

1+1=3

Tranquilo amigo lector, puedo no ser brillante en matemáticas pero no al extremo de confundir el resultado de tan simple suma.

En realidad, si en el colegio nos hubieran enseñado que 1+1 es igual a 3, yo no estaría haciendo esta aclaración ni usted estaría leyendo curiosamente esta nota.
De eso se trata la "verdad" y la "realidad". Se trata de una simple convención en la que hemos decidido (o han decidido por nosotros) llamar a las cosas de una determinada manera. Esto que parece básico y elemental en cualquier discusión, no siempre es tan claro en la Administración.

¿De que hablamos cuando hablamos de "integración vertical"?
¿De que hablamos cuando hablamos de "integración horizontal"?

"Simple" dijo Javier (un compañero de Seminario en la Facultad) "la vertical es incorporar elementos que están antes o después en mi cadena de valor". "Falso" le contestó Natalia (compañera también) "eso es horizontal".

Esto es un hecho real en el que llegamos a un empate técnico entre los que apoyábamos a Javier y los que apoyaban a Natalia. Conclusión: "Unifiquemos el significado" sólo hace falta ponerse de acuerdo en el significado para poder luego discutir las ideas.

Esto a priori parece algo trivial, pero imagine que Natalia sea CEO de una importante CIA y le encargara a Javier que es su mano derecha que inicie una integración vertical en su negocio. No quisiera ver la cara de Natalia cuando viera el resultado de cumplir con su orden.

La gravedad del significado no radica en el desacuerdo de lo que significa algo, sino justamente en el hecho de hablar con alguien en el mismo lenguaje, con las mismas palabras y que ambas se remitan a distintos significados creyendo que están hablando excatamente de lo mismo. Tengamos en cuenta que la Real Academia Española define "Significado" en su cuarta acepción, de la siguiente manera:

m. Ling. Contenido semántico de cualquier tipo de signo, condicionado por el sistema y por el contexto.


Una regla básica: Pregunte antes de hacer lo que le pidieron, si es exactamente eso lo que quieren que usted haga. Pregunte a quien le pide algo, que le explique (con otras palabras) que es lo que le pidió.

Si no acordamos significados, es probable que estemos en desacuerdo sobre hechos o cosas en las que pensamos igual y viceversa. Y lo que es seguro, es que al operacionalizar una orden, el resultado esté lejos de lo que esperamos que sea. (Pobre Javier)


Compartamos los significados de las palabras, para poder hacer foco en discusiones más efectivas. Una vez superada la discusión sobre las palabras y sus significados, recién podremos discutir sobre las ideas. (c)